Los caminos del ser

 

 

Camino I

 

Querida, está en medio un suspiro

que quiere que me case con el horizonte;

no lo quiero pues son las nueve de la noche.

 

 

Camino II

 

Eran las nueve de la noche.

Las nueve de la noche eran cuando

empecé a escribir un  poema para concurso.

El horizonte me escupió con las plantas

de mi ventana cuando aceleraron

su clorofila por el marco de mi puerta.

Mi amor imposible cerró las páginas verdes

pero dejó las blancas abiertas.

Eran las nueve de la noche y que tengo

que escribir un poema.

 

Nada me espero, ni el engaño de los poetas,

ni el derecho de publicar nada;

ni la veracidad de los jueces,

nada, ni el vaho del grillo azul de mi tía.

Eran las nueve de la noche y mi silla crujía.

Y nada me respondieron del concurso anterior.

Que salvajes, nada.

Eran las nueve de la noche.

Tengo que escribir un poema

o me voy a Madrid a poner trombas.

 

Eran las nueve de la noche.

Los poemas de amor me asquean como me asquea

el lado oscuro de laconstitucion,

el infinito y el parlamento Europeo.

Eran las nueve de la noche. Va saliendo el poema.

 

Eran las nueve de la noche.

Las rimas me dan reumas.

Sus posaderas me dan agruras

Y la métrica me da coyotes en la piel.

 

 

Camino III

 

Son las nueve de la noche.

El poema está listo. Me rechazarán.

Que diluvio, veinte líneas, que difícil.

La poesía vive de pesar y sopesar.