El poeta

 

El poeta es el artista que habita en el lomo de las parádojas.

Se alimenta de rocío,

de flores de relámpagos, de almas de nubes,

de objetos pesados y livianos, largos y cortos,

duraderos e infinitos.

El poeta se nutre de ruidos,

de huelgas, de fusiles y del poder

de los pequeños;

de manos que se saludan,

de miradas y de pájaros inciertos.

El poeta habita en las esquinas

de los días, o en las riveras de la noche,

o en las márgenes de una sentencia,

de una declaración de amor o de guerra,

en un coche con alas

o en los juguetes de los niños.

El poeta no puede ser envenenado

porque es antídoto y veneno

Al poeta se le encuentra haciéndole el amor a las hojas de otoño,

al rocío al arco iris

a todo el mundo.

El poeta habita en el vaivén de los árboles,

o cabalgando las olas del mar,

o en el manto de la luna, en los surcos arados,

en la ira de las bibliotecas,

o en los números racionales e irracionales.

El poeta es lunes, es martes,

es todos los días en que la gente se besa.

El poeta es si y es no,

es el ser y el no ser.

El poeta es lágrimas, el llanto y el pañuelo.

El poeta no puede morir

porque ha vivido todas las muertes

y ha muerto todas las vidas.

El poeta vive en el reflejo

de los cristales y en

los relámpagos que suturan el cielo.

El poeta es el centro de ninguna parte

pero si la circunferencia de todas partes.

El poeta con su poesía hace que la función se derive,

que el delta de x nunca llegue a cero;

El poeta y su poseía y estuvo presente cuando

Bertrand Russell fracasó

en la axiomatización de las matemáticas.