Los poetas

 

Luz, más luz,

luego oscuridad.

Entonces luz, más luz.

Ríos encabritados,

ríos impacientes por fecundar la mar.

Lluvia, más lluvia

entonces trueno.

Más lluvia,

oscuridad y relámpago

boca abajo,

meditando sobre la apertura

reciente del cielo.

Manos, muchas manos:

manos de agua, manos de lodo,

manos esfumadas yacientes,

taladrando los quehaceres cotidianos,

corrigiendo las direcciones del viento

y la velocidad del salto hacia el universo.