La cama inquieta

 

 

Mírame a los ojos cama mía

cama de mis ojos mírame.

Come aros de luz pero no me olvides.

Llévate el alma al banco pero no me dejes

de aplastar con tu mirada.

Los dolores de bolsillo hacen

contubernios con pleamar

pero no me digas que mañana

te mueres porque hoy te mato.

 

Ayer viniste nadando por el río que te compró el diputado

y mañana si no te mueres tráeme un dulce de madera.

¿Porque saludas a la familia de las almohadas pero en realidad

te duermes sobre los cuchillos de la cocina?

 

¿Que sentido tienen las orejas?

¿Que dolor tienen los bisturís?

¿Que armas blande el hambre?

 

Las escaleras para tu casa se fueron a dormir con la encrucijada.

No me mandes al demonio.

No necesitas un libro para  rodar bajo la cuesta,

mejor ábrete los pétalos y no dejes pasar el sueño

hoy que hay elecciones en la panadería.

 

Tu sombra, cama mía se ha ido con el verano

Muchas paletas de chocolate vinieron a morir aquí también.

Lo detesto, lo se, pero la codorniz ya pasó

su examen de matemáticas

y su cola se arremolina en el vecindario

 

Por favor llega mas temprano

a la repartición de esquinas

o te quedarás sin ciudad.

Ya me voy, ya me dió rubor.