Ella

 

 

Ella acercó sus manos al fuego indeciso del invierno sombreado,

Ella sin hablar se arropó con el resto de nubes,

echó su mente a los arcos del vaivén tembloroso de los días aciagos

y al torrente de ideas marcadas con bolsas de plátanos.

Ella caminaba del brazo de las banquetas escupidas y por las orillas de un limón heterosexual.

Ella no sabía comer pescado frito ni ensalada de ojos de bicicleta,

sin embargo lo mejor que sabía hacer era hurgar en las sienes de los políticos.

Cada mañana ella abría la ventana de su corazón y muchos autobuses salían de ahí:

lo curioso es que todos iban con uniformes de renacuajo.

Ella no sabe de poesía, lo único que hace es golpear soles y nubes

y luego los mete en un libro que le da de comer a la luna cada que se pone triste (la luna).

Ella apenas si sabe escribir pero es muy buena para planchar ruidos que luego mete en una mazorca

(Ayer me dolía un diente ¿Será por la manifestación de anoche?)

que mas tarde siembra en las solapas de diputados locales.

Ella no sabe como morir, se arrastra por los tejados de las tiendas más caras de la ciudad,

se mete en las joyerías, en las galerías de arte más lujosas y caras. 

Al medio día se compra un suspiro de metralleta y quiere cambiar al mundo por la fuerza.

No sabe que el mundo no cambia, solamente se pone mas insoportable para los que como ella,

no poseen lagartijas voladoras ni uñas de dinosaurio, tampoco balas contra vampiros.

Ella sí es inconmensurable porque lame los lados matemáticos del universo y con sal en su lengua se arremanga las cejas, no sin antes proferir que es poetiza.

Ella se cree disoluta, nadie se lo disputa, de hacerlo así, el polvo de los volcanes activos

retirará su consultorio de la crujía “B” lo cual no es permitido en estos tiempos en que

las rebeldías andan detrás de los manicomios.

Ella no sabe subir por el limbo ni caminar sobre guijarros con miel de buitres;

tampoco se le ocurriría husmear por los planes sexenales del gobierno:

son demasiado,ya me cansé con aguamiel de rodillas postizas y salario de diputado federal.

Ella se queda con ustedes.